Llevo años escribiendo código — primero como aprendizaje autodidacta, después como oficio construido y probado de verdad, proyecto a proyecto, cada uno con su propio backend y frontend corriendo, y con integración continua desde el primer commit.
Ese punto de partida no es solo el portfolio: resuelvo encargos freelance reales para particulares por iniciativa propia, con el mismo cuidado por terminar y verificar cada pieza.
Sigo formándome de forma constante, adaptándome a paradigmas nuevos según van apareciendo — la misma disciplina que aplico a cada proyecto.